San José y la flor de Lis

0
296

Durante la próxima semana, iniciamos el Solemne Quinario en Honor de Nuestro Padre Jesús del Perdón, unos cultos especiales, celebrados en el mes de San José, en los que nuestro Sagrado Titular llevará la túnica que estrenara en la salida extraordinaria del Vía Crucis de la Hermandades en el año 2019, conocida como la “Túnica flor de lis”, con una simbología en referencia a San José, ya que es uno de los atributos del Santo en cuyo bastón habrían florecido tres lirios.

La Flor de lis, muy utilizada en heráldica y para señalar el norte en la Rosa de los Vientos, es una representación de la flor del Lirio.
Es un símbolo de poder, soberanía, honor y lealtad; también de pureza de cuerpo y alma. En ocasiones , es utilizada como representación de la Santísima Trinidad, debido a los tres pétalos. Es usada como símbolo mariano;  la blancura de la flor, refleja la pureza de la que es Inmaculada desde su concepción.

Este 2021, es declarado por el papa Francisco, como el año de San José, “Año Jubilar Josefino: “Un padre en la ternura, en la obediencia y la acogida”.

 En los Evangelios, San José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los débiles, sino más bien todo lo contrario, dijo el Papa Francisco al comenzar su pontificado.

La grandeza de San José es el hecho de que fue esposo de María, y el padre de Jesús. Padre que enseña el valor, la dignidad y la alegría del trabajo, honesto carpintero que trabajó para el sustento de su familia, comer el pan de cada día. Un hombre recto y completo, un hombre de suma santidad e integridad.

Padre en la sombra, en silencio sin quejarse, para poner en el centro de su vida a María y Jesús, simplemente porinmenso amor, líder espiritual de la familia. Dios le encomendó la gran responsabilidad de ser el padre adoptivo de Jesús y el esposo virginal de la Virgen María, es el Santo custodio de la Sagrada Familia.

Al final de su vida, San José murió en los brazos de Jesús y de María, a imitación del buen San José esto es lo que deseamos, seguir siendo buenos y santos hasta morir en los brazos de Jesús y María.

   

                                                            Elena Jiménez Farell Diputada de Liturgia

                                                                           Jesús Campos Villalón Diputado de Cultos

Compartir
Artículo anteriorSalud de los enfermos

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here